milegajo

Nada se pierde, nada se olvida.

Para despachos contables

Llega al cierre sabiendo qué falta en cada cliente

Un cierre arrastra doce meses de documentación y varias personas trabajando a la vez. Con Milegajo cada expediente enseña su estado, así que no hace falta preguntar por dónde va ni repetir una petición que ya hizo otro.

Usuarios sin límite en todos los planes. Sin permanencia.

El cierre del ejercicio

Lo que falta no es mucho: es de hace once meses

Al cierre nunca falta el grueso, faltan cuatro cosas concretas de cada cliente: el extracto de un banco que nadie mandó, el inventario a 31 de diciembre, el contrato de un leasing. Encontrarlas exige repasar carpetas y correos de todo el año, y a menudo preguntar a un compañero qué había pedido ya.

Documentación

Todo lo que sostiene un cierre, pedido de una vez

Creas la solicitud una vez con todo lo que necesitas para cerrar y la lanzas a las empresas que quieras. Cada una ve solo lo suyo.

Extractos bancarios del ejercicio

De todas las cuentas y del año completo. Es lo que permite cuadrar la tesorería y lo que más veces aparece incompleto.

Inventario de existencias

Las existencias a fecha de cierre, que no salen de ningún sitio salvo del propio cliente y sin las cuales no hay variación que llevar a resultados.

Préstamos, leasings y avales

Los contratos y sus cuadros de amortización, para separar principal e intereses y clasificar bien el corto y el largo plazo.

Inmovilizado y amortizaciones

Altas, bajas y el cuadro del ejercicio. Un activo que entra tarde arrastra el error a todos los años siguientes.

Actas y acuerdos societarios

Aprobación de cuentas, distribución del resultado y cambios en el órgano de administración, que hacen falta para depositar.

Documentación de un requerimiento

Cuando llega el requerimiento, lo pides todo de golpe y ves en una pantalla qué ha entrado y qué falta.

Cómo funciona

Tres pasos y el cierre deja de depender de la memoria

  1. Lanzas la solicitud de cierre

    Una solicitud con todo lo que necesitas para cerrar y su fecha límite. La misma para todas tus empresas, de una vez.

  2. El cliente sube lo suyo

    Entra con su correo, ve exactamente qué le pides y lo sube. Sin instalar nada y sin preguntar si eso ya lo había mandado.

  3. Tu equipo trabaja sobre lo mismo

    Cualquiera del despacho ve el estado de cada documento y quién lo aceptó. Nadie vuelve a pedir lo que ya está y nadie da por hecho que lo pidió otro.

Protección de datos

Cuantas más manos, más falta el registro

En un despacho con equipo la documentación de un cliente pasa por varias personas. Eso no es un problema mientras quede constancia de quién ha visto qué: lo que no se puede sostener es una carpeta compartida en la que cualquiera entra y nadie deja rastro.

Cada empresa solo alcanza lo suyo

El aislamiento entre clientes está en la base del sistema, no en una comprobación que se pueda olvidar.

Registro de accesos

Queda constancia de quién ha visto cada documento y cuándo. Es lo que se enseña cuando alguien pregunta.

Los documentos no se borran

El historial se conserva los años que hay que conservarlo, también si dejas de pagar.

Contrato de encargo incluido

Milegajo trata los datos por cuenta de tu despacho, con el contrato de encargo del tratamiento firmado de serie.

Dudas

Lo que suelen preguntarnos los despachos

¿Cuánta gente de mi equipo puede entrar?

Toda. Los usuarios no se cobran aparte en ningún plan: la tarifa es del despacho e incluye a cuantas personas trabajen en él.

¿Hay límite de clientes?

Depende del plan: los dos primeros tienen un tope de cartera y el plan Despacho no lo tiene, que es el que suele encajar aquí. Lo que no se limita en ninguno son los usuarios, los documentos ni el almacenamiento.

¿Milegajo lleva la contabilidad o presenta las cuentas?

No. Milegajo se ocupa de la documentación: pedirla, recibirla, revisarla y custodiarla. Contabilizar, cerrar y depositar lo sigues haciendo tú con tu programa de siempre.

¿Puedo ver quién de mi equipo aceptó un documento?

Sí. Cada documento guarda su estado y queda registro de los accesos, así que en cualquier momento se sabe quién lo revisó y cuándo.

¿Y si un cliente cambia de despacho?

Se traslada conservando su mismo correo. Lo que entregó antes se queda con el despacho anterior, que es a quien le corresponde custodiarlo.

El próximo cierre puede ser distinto

Empieza hoy y lanza la primera solicitud sin esperar a diciembre.

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