Deja de perseguir papeles
Tus clientes suben su documentación a un sitio, tú la revisas por estados y Milegajo se encarga de recordarles lo que falta. Sin cadenas de correos ni carpetas sueltas en el escritorio.
Sin permanencia. Con el cumplimiento del RGPD resuelto de serie.
La documentación no se pierde: se dispersa
Llega por correo, por WhatsApp y por el mostrador. Se queda en un adjunto que nadie descargó o en una carpeta que solo entiende quien la creó. Y cuando se acerca el plazo, alguien tiene que ponerse a reclamar uno por uno.
Tres pasos y el expediente se ordena solo
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Pides lo que necesitas
Creas una solicitud con la documentación que hace falta y su fecha límite. Puedes lanzarla a varios clientes a la vez.
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Tu cliente la sube
Entra con su correo, ve exactamente qué le pides y lo sube. Sin instalar nada y sin aprender a usar un programa.
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Tú revisas y cierras
Aceptas lo que está bien y pides subsanación de lo que no. Cada documento tiene su estado y sabes en todo momento qué falta.
El compañero al que no se le escapa nada
Lo que pides cada mes, sale solo
Guardas la tanda del cierre una vez --qué pides, a quién y con qué adjuntos-- y se envía sola el día que le digas. El mes siguiente no tienes que acordarte de nada.
Recuerda por ti
Avisa a tu cliente cuando se acerca el plazo, cuando ya ha vencido y cuando hay algo que corregir. Tú no tienes que acordarte.
Cada documento, con su estado
Pendiente, en revisión, aceptado o a subsanar. De un vistazo sabes qué entregas están cerradas y cuáles te esperan.
Un expediente por cliente
Todo lo que te ha entregado, en un sitio y con su fecha. Se acabó buscar en correos de hace ocho meses.
También al revés
Tus clientes pueden pedirte a ti la documentación que necesitan, con el mismo circuito y los mismos avisos.
Cada gestoría, en su casa
Los datos de tus clientes son solo tuyos. El aislamiento entre gestorías está construido en la base del sistema.
Con tu nombre por delante
Tus clientes reciben avisos de tu gestoría, no de una marca desconocida metida en medio. Milegajo solo firma discretamente al pie.
Encuentras cualquier documento
Buscas por nombre, cliente, estado o periodo, sin acordarte de en qué solicitud estaba. Y cada resultado te lleva al expediente del que salió.
El mes entero, en un archivo
Te descargas todo lo que un cliente entregó en un periodo, con su índice, listo para volcarlo en tu programa de contabilidad. Se acabó bajarlo de uno en uno.
La conformidad, con constancia
La hoja de encargo o el modelo antes de presentarlo: tu cliente da el visto bueno y queda registrado quién, cuándo y sobre qué fichero exactamente.
No es un sitio donde dejar archivos
Compartir documentos lo hace cualquier carpeta en la nube, y gratis. Lo que no hace ninguna es responder por ti cuando la documentación es de terceros y alguien te pide cuentas.
Sabes quién ha visto cada documento
Cada apertura queda registrada con su usuario y su fecha. Si un día hay que explicar quién accedió a la nómina de alguien, hay respuesta y no una suposición.
Se borra de verdad cuando toca
Cuando alguien ejerce su derecho de supresión, el documento desaparece: no queda una copia suelta en una carpeta compartida ni en una papelera que nadie vacía.
Tus datos salen contigo
Exportación completa de tu gestoría en un archivo, el día que la pidas. Sin llamadas de retención ni tarifas por marcharte.
Lo que caduca se limpia solo
Los rastros con plazo de conservación se eliminan cada mes sin que nadie tenga que acordarse. La ley no pide guardarlo todo para siempre: pide justo lo contrario.
Contrato de encargo desde el primer día
El artículo 28 del RGPD exige uno entre tu gestoría y quien aloja los datos de tus clientes. Lo tienes aceptado desde el alta, con su versión y su fecha guardadas como prueba.
Todo dentro de la Unión Europea
El servidor, los documentos y las copias de seguridad están en la UE. Ni una sola transferencia internacional que tengas que documentar o justificar.
Pagas por los clientes que llevas
El precio sube con tu cartera, que es lo que marca el trabajo de verdad. Los usuarios, los documentos y el almacenamiento no se cobran aparte en ningún plan.
Autónomo
39 € / mes
Hasta 25 clientes
Desde 1,56 € por cliente
Para quien empieza o lleva una cartera corta y quiere dejar de perseguir papeles.
Empezar con AutónomoAsesoría
89 € / mes
Hasta 100 clientes
Desde 0,89 € por cliente
Para la asesoría con equipo, varias campañas al año y plazos que no perdonan.
Empezar con AsesoríaDespacho
149 € / mes
Clientes sin límite
Cuanto más creces, menos te cuesta
Para despachos grandes que no quieren contar clientes ni pedir permiso para crecer.
Empezar con DespachoIVA no incluido. Facturación mensual y sin permanencia.
En los tres planes, sin excepciones
- Usuarios y documentos sin límite
- Recordatorios automáticos por correo
- Solicitudes en los dos sentidos
- Registro de accesos a cada documento
- Exportación completa de tus datos
- Contrato de encargo del tratamiento
Lo que suelen preguntarnos
¿Mis clientes tienen que pagar algo?
No. La tarifa es de la gestoría e incluye a todos sus usuarios. Ellos solo entran con su correo y suben lo que les pides, sin pagar ni instalar nada.
¿Hay permanencia?
Ninguna. Es mes a mes y puedes darte de baja cuando quieras. Si lo haces, tu documentación no se borra: se conserva por si vuelves. Y al volver te das de alta con el mismo CIF y recuperas tu gestoría entera, con tus clientes y tu historial.
¿Puede un cliente estar en varias gestorías?
Un cliente trabaja con una gestoría a la vez. Si cambia, conserva su mismo correo y se traslada a la nueva; lo que entregó antes se queda con la gestoría anterior.
¿Qué pasa con la protección de datos?
Cada gestoría solo alcanza sus propios datos, y ese aislamiento está en la base del sistema, no en una comprobación que se pueda olvidar. La documentación no se borra por dejar de pagar.
¿Necesito instalar algo?
No. Funciona en el navegador, también en el móvil. Tus clientes tampoco instalan nada.
¿Cómo empiezo?
Das de alta tu gestoría, pagas la primera mensualidad y recibes en el correo el acceso para entrar. Desde ahí ya puedes dar de alta a tus clientes y pedirles la primera documentación.
Lo mismo, dicho en tu vocabulario
El circuito es el mismo para cualquier gestoría, pero lo que se pide cada mes no. Elige el tuyo y verás la documentación con la que trabajas de verdad.
Gestorías laborales
Variables de nómina, partes de baja, altas y registro de jornada, antes de cada cierre.
Ver la páginaAsesorías fiscales
Facturas, extractos y justificantes reunidos antes de que se cierre el trimestre.
Ver la páginaDespachos contables
Existencias, leasings e inmovilizado, con el equipo entero viendo el mismo estado.
Ver la páginaDetrás de esto hay una persona con nombre
Milegajo no lo lleva un departamento de atención al cliente que cambia cada seis meses. Lo construye y lo mantiene Andrés Valiño, desarrollador con más de cuatro años trabajando en Ruby on Rails. Cuando escribes, contesta quien ha escrito el código.
Sabes a quién escribes
No hay ticket que rebote entre departamentos ni formulario que se pierda por el camino. Escribes a admin@milegajo.es y responde la misma persona que programó aquello que te está fallando.
Las decisiones que no se ven
Que cada gestoría alcance solo sus propios datos está en la base del sistema, no en una comprobación que se pueda olvidar. Cuesta más construirlo así y no se nota desde fuera, que es justo por lo que casi nadie lo hace.
Y si un día no siguiera
Es la pregunta justa y tiene respuesta: te llevas tu gestoría entera en un archivo el día que lo pidas, y lo que ya está guardado no se borra por dejar de pagar. Sigues cada mes porque quieres, no porque no puedas salir.
Nada se pierde, nada se olvida
Empieza hoy y pide la primera documentación en lo que tardas en escribir un correo.
Empezar por 39 € al mes